30/11/2025

El primer Mercedes-Benz fabricado cumplió 125 años: el automóvil que dio inicio a una nueva era

El Mercedes 35 CV, considerado el primer automóvil de la historia que puede llamarse realmente “moderno”, cumplió 125 años desde su presentación oficial el 22 de noviembre de 1900. Su aparición marcó un punto de quiebre definitivo en la evolución del transporte y sentó las bases de la ingeniería automotriz que perdura hasta la actualidad. Lo que comenzó como un encargo del empresario Emil Jellinek a la entonces Daimler-Motoren-Gesellschaft (DMG) terminó convirtiéndose en el vehículo que forjaría el nacimiento de la marca Mercedes-Benz y transformaría la movilidad para siempre.

El modelo fue concebido por el ingeniero Wilhelm Maybach y su equipo, quienes rompieron con la idea del coche como un “carruaje motorizado”. Hasta ese momento, la mayoría de los vehículos mantenía formas, proporciones y configuraciones heredadas de los carros tirados por caballos, lo que limitaba su estabilidad, desempeño y seguridad. El Mercedes 35 CV representó un diseño completamente nuevo, tomando en cuenta principios de dinámica, peso, distribución de masas y ergonomía que se convirtieron en estándar para toda la industria.



Uno de los cambios más revolucionarios fue su arquitectura: un centro de gravedad bajo, una distancia entre ejes larga, una pista más amplia, un chasis que priorizaba rigidez y estabilidad, y una columna de dirección inclinada que facilitaba el control. Estos elementos transformaron la conducción, haciéndola más predecible y segura, al tiempo que permitían aprovechar mejor la potencia del motor. El vehículo incorporaba además pedales para embrague y freno, soluciones que hoy parecen básicas, pero que a inicios del siglo XX eran innovaciones avanzadas.

Su mecánica también destacaba notablemente. El motor, un cuatro cilindros de 5.9 litros, producía 35 caballos de fuerza a 950 rpm, una cifra sobresaliente para la época. Maybach introdujo además un radiador tipo panal de abeja, cuyo diseño mejoraba de manera significativa la disipación de calor, permitiendo que el motor trabajara de forma más constante y confiable. Este tipo de radiador se convirtió posteriormente en un estándar adoptado por numerosos fabricantes.

Durante 1900 se produjeron poco más de ochenta unidades del Mercedes 35 CV, destinadas principalmente a clientes influyentes y conductores apasionados de la alta sociedad europea. Uno de los mayores impulsores del modelo fue Emil Jellinek, quien no solo financió su desarrollo, sino que también lo popularizó en competencias y exhibiciones automovilísticas. Su influencia fue determinante para que DMG adoptara oficialmente el nombre Mercédès como marca comercial, tomado del nombre de su hija, Dennise-Mercédès Jellinek. Lo que inició como un apodo personal terminó convirtiéndose en una de las marcas más reconocidas del mundo.



El impacto del Mercedes 35 CV trascendió más allá de su desempeño y su estética. Este vehículo representó el inicio de una filosofía de ingeniería enfocada en mejorar la seguridad, la estabilidad y el placer de conducción, pilares que Mercedes-Benz mantiene hasta hoy. Fue, en muchos sentidos, el primer automóvil que dejó atrás la lógica experimental de los pioneros y estableció parámetros que aún definen al automóvil contemporáneo. Su diseño influyó en generaciones enteras de vehículos y marcó el comienzo oficial de la era automotriz moderna.

A 125 años de su lanzamiento, el Mercedes 35 CV continúa siendo una pieza histórica invaluable. Es símbolo de innovación, visión y avance tecnológico, y su legado permanece en cada modelo que lleva la estrella de tres puntas. La celebración de este aniversario no solo recuerda el nacimiento de un automóvil excepcional, sino el inicio de una historia que transformó para siempre la manera en la que el mundo se mueve.